Top 10: Banda infinita

La selección musical de BMQS, en colaboración con el Museo da Vida, revisa los estilos de música tradicional brasileña.

Esta primera entrega del Top 10 de BMQS, en colaboración con el Museo da Vida, de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz, Brasil), presenta a la Banda Infinita.

Durante toda la temporada 2020-2021 el programa del CEB en Radio Universidad de Salamanca colabora con el Museo da Vida para emitir una serie de programas dedicados a la ciencia y la divulgación científica. Así, la columna «BioBrasil» dedicó tres programas a Oswaldo Cruz, uno de los más importantes nombres de la ciencia brasileña, y en «O samba da minha terra» podemos encontrar una entrega dedicada al bloco de carnaval «Discípulos de Oswaldo«, integrado por investigadores de la Fiocruz.

En esta ocasión, hablamos sobre la Banda Infinita y los ritmos regionales y tradicionales de Brasil. Las canciones que vamos a escuchar forman parte del musical «O problemão da Banda infinita», que contó con la dirección musical y la banda sonora de Renato Frazão y un elenco compuesto por Jefferson Almeida, Leticia Guimarães, Pablo Aguilar, Roberto Rodrigues, Sara Hana y Sergio Kauffmann.

Pero, ¿Qué es la Banda Infinita? Pues una iniciativa del Museo da Vida para hablar sobre matemáticas de una forma fácil y accesible, pensada para un público infanto-juvenil. La obra cuenta con cinco composiciones originales basadas en los diversos tipos de ritmos tradicionales brasileños. Se estrenó en 2018, destinada a niños de entre 6 y 10 años de edad, pero con diversión garantizada para toda la familia.

La obra cuenta la historia de cinco niños (Pati, Tales, Artur, Pita y Alan) que están a punto de presentarse en el festival de talentos más importante del barrio. Pero, justo en el momento de actuar, descubren que ha desaparecido el instrumento principal y más poderoso: la Corneta Max Mega Súper Ultra Sonora. En ese momento, los amigos se lanzan a una aventura en una aeronave en la que recorren mundos desconocidos usando las matemáticas para, literalmente, recuperar los fragmentos del instrumento antes de su actuación.

Entre los géneros musicales reconocibles en la obra, destacan el carimbó do Norte y el coco da roda del Nordeste, por lo que la pieza, además de ofrecer al público unas matemáticas divertidas, aborda la pasmosa diversidad de la música brasileña. Por eso, a lo largo del programa alternamos las cinco canciones de la banda sonora de «O problemão da Banda infinita» con otras cinco representativas del estilo musical en que se inspiró su composición.

La primera canción que presentamos se titula “Boi de maré” y sigue el ritmo de la moda da viola, un género típico de la región Centro-Oeste de Brasil.

Moda da viola es una de las expresiones de la música tradicional brasileña que se dio a conocer como «caipira», o sea, «campesina» o «sertaneja de raíz». Este género destaca como un tipo de música rural que mezcla elementos de la cultura musical europea, amerindia y africana, muy presente también en el sudeste de Brasil. La canciones se cantan con una entonación narrativa, como si se estuviese recitando una poesía, y abordan temas de amor, tragedia y muerte. Una composición representativa de este género es «Tocando em frente» de Almir Sater y Renato Teixeira, considerada un clásico de la música sertaneja de Brasil.

Un dato curioso: esta canción se grabó por primera vez en el disco que conmemoraba los 25 años de carrera de Maria Bethânia y proporcionó a la artista dos grandes premios: el de canción del año y el de mejor canción de música brasileña en los premios Sharp de 1991.

La segunda canción de la pieza es la homónima «Banda infinita», compuesta en el estilo de marchinha de carnaval, cuya letra aborda el tema de la obra de teatro y sus protagonistas.

La marchinha es uno de los estilos de música carnavalesca más populares de Brasil. Surgida a principios del siglo XX, antes incluso que la samba carnavalesca, su figura más emblemática es, sin duda, Chiquinha Gonzaga, quien en 1899 lanzó la primera marchinha titulada «Ó abre alas», una composición para el cordão carnavalesco Rosa de Ouro. Sin embargo, fue la mítica Carmen Miranda la que llevó al género a otro nivel. Su «Ta-hi», una composición original de Joubert de Carvalho con arreglos de Pixinguinha, grabada por la «Pequena Notável» en 1930, sigue siendo tocada hoy día en los carnavales de calle de Río de Janeiro.

La tercera canción de la obra es «Milonga sideral» y su estilo va incluido en el título: una «milonga».

Este género, muy parecido a un tango – de hecho es original de Argentina y Uruguay – es una manifestación de la cultura gaucha, de los estados sureños de Brasil. Los instrumentos que le dan ritmo son la guitarra, el acordeón y el violín; en Brasil, claro está, es típico de Rio Grande do Sul. Como ejemplo de milonga, podemos citar la canción «Milonga para as Missões» de Renato Borghetti y Arthur Bonilla, dos grandes nombres de la música popular gaucha.

Y desde el norte de Brasil, con mucho «sacolejo», llega el carimbó, un género representado en la obra por la canción «Na dança do carimbó».

El carimbó es una manifestación cultural típica del estado de Pará, donde se originó en el siglo XVII, y es al mismo tiempo un género musical y un tipo de baile con raíces en las culturas africana y europea, todo ello mezclado con una danza de origen indígena. El nombre de carimbó deriva del instrumento, un tambor, que marca el ritmo. En 2014 el Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico (IPHAN) lo declaró patrimonio cultural inmaterial brasileño. Entre sus representantes más ilustres destaca el grupo Calypso, responsable de la difusión de este ritmo por todo el país. Otros artistas regionales también contribuyeron a popularizar este género tradicional, como es el caso de Dona Onete, cantante y compositora brasileña, natural del interior del estado de Pará, y que presta su voz en la grabación de la canción «No meio do pitiú».

La última canción de la obra se titula «Coco de diminuir» y su ritmo se basa en el coco de roda, un género representativo de la región nordeste de Brasil.

El coco de roda es un baile típico de las zonas costeras del norte y el nordeste de Brasil. Las canciones son ricas en poesía y ritmo. Se cree que su origen está vinculado a los cantos de trabajo de los recolectores o «tiradores» de coco. Como expresión cultural es muy representativo de los estados de Pernambuco y Alagoas, y solo después se convirtió en un ritmo de baile. Las canciones y la danza se acompañan de palmas e instrumentos de percusión y el coco empieza siempre con una improvisación, cuando llega un «tirador», casi siempre descalzo, y se incorpora a la rueda o roda. La influencia africana es muy evidente tanto en el ritmo como en los movimientos del baile, pero también hay elementos de la cultura indígena. Un buen ejemplo es la música del grupo Coco de roda Sucena Maringá, que pone el ritmo en muchos festivales con sus manifestaciones afro-brasileñas.

Este programa, que ha recorrido Brasil de una punta a otra mostrando sus ritmos y expresiones culturales más tradicionales en compañía de la «Banda Infinita» y sus canciones, ha contado con la inestimable colaboración de la periodista Melissa Cannabrava, del equipo del Museo da Vida, que es la responsable de la pre-producción del programa.

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