O samba da minha terra: “O samba que mora em mim”, de Georgia Guerra Peixe

En esta entrega hablamos del documental "O samba que mora em mim", de la cineasta y documentalista brasileña Georgia Guerra Peixe.

En esta primera entrega de “O samba da minha terra” de 2022, os presentamos el documental “O samba que mora em mim”, de la cineasta y documentalista brasileña Georgia Guerra Peixe. Se trata de su primer documental, grabado en 2010 y lanzado en febrero de 2011, que tiene a la Mangueira como protagonista, y que fue ganador del premio especial de la Mostra Cinema de São Paulo.

El trabajo es el resultado de la experiencia de la directora, en su primera visita al morro da Mangueira, en Río de Janeiro. Es un documental intimista, lleno de imágenes cargadas de afecto, que a través de su atenta mirada, nos permite acercarnos a una vida cotidiana, casi ordinaria, en el sentido de normal y corriente.

Por eso, el documental no tiene ninguna pretensión de reivindicar una postura concreta en relación a cuestiones sociales emergentes, y sale del lugar común de abordar el tema de la violencia y el crimen organizado en las comunidades de Río de Janeiro; ni siquiera reivindica la samba como la principal manifestación cultural carioca o brasileña. La sensación que tenemos después de ver la película es de acogida, de intimidad, ese tipo de sentimiento que solo se despierta cuando conocemos y nos reconocemos en el otro.

El documental se grabó a lo largo de los meses previos al carnaval. Primero, la directora seleccionó a las personas a las que iba a entrevistar, los lugares que iba a grabar, y a pesar de contar con un equipo de, aproximadamente, veinte personas, en la pantalla el resultado es realmente íntimo. Sobre ese tema, en el vídeo del making of del documental, Georgia Guerra Peixe dice:

El personaje de mi película es el morro da Mangueira. Las otras personas que aparecen, lo hacen para hablar un poco más, para que yo pueda tener casas, para poder tener el café con una, el vino con la otra, la pasión por el carnaval con la de más allá, yo hice esas elecciones basándome en ese panorama de un poco más de intimidad.

Georgia Guerra Peixe

En el documental asistimos a siete entrevistas que se entrecruzan. Son historias de vida narradas en primera persona, que casi se complementan, y que cuentan también parte de la historia del morro y de la escuela de samba de la Mangueira. Sin embargo, las entrevistas no se grabaron como un diálogo, frente a frente, entrevistador y entrevistado (por ejemplo, al estilo de lo que vemos en los documentales de Eduardo Coutinho), sino con las personas en sus espacios domésticos o en movimiento, en su vida cotidiana.

La película empieza con la llegada a la Mangueira, en tren y con la voz en off de la directora. Cabe decir aquí que su padre, Fernando Guerra-Peixe, fue director de la Mangueira y, por tanto, la relación de la directora con la escuela se remonta a la cuna.

Después, entre los ruidos del tren llegando a la estación de la Mangueira, Georgia Guerra Peixe adelanta lo que veremos a continuación:

Me quedé con la mirada. Miraba las risas, las baquetas, los dedos heridos, miraba los encuentros que había entre ellos, aquellos hombres guapos, maravillosos, sambando con un gingado, [con un movimiento] absurdo, las mulatas con aquellas sandalias arrastrándose por aquel suelo áspero, y yo imaginaba lo que había detrás de cada historia, imaginaba qué historia había detrás de cada persona. Y eso siempre fue lo más fuerte para mi, en el fondo si pudiese callar una escuela de samba, me quedaría con las historias y ellas hablarían de esa samba, pero de esa samba que vive en mi

Georgia Guerra Peixe

Las historias de vida que conocemos a través del documental reflejan perfiles distintos entre sí: diferentes generaciones; mujeres que cuentas diferentes experiencias sobre la maternidad; la vida cultural en la comunidad: la samba, pero también el baile funk, la religiosidad, desde los cultos evangélicos a los rituales de religiones de matrices afro-brasileñas y, no podía faltar, la preparación para el carnaval. Una de las mujeres entrevistadas es Vó Luciola. A lo largo de su narración, vemos que se trata de una persona muy apreciada por todo el mundo en la comunidad, una mujer que trabajó mucho durante toda su vida lavando ropa para criar a sus 14 hijos. En un momento dado en el documental, ella dice sobre sus relaciones sociales en la comunidad que “quien es bueno no se mezcla. Yo no soy buena, pero no me mezclo con quien es peor [que yo]”.

Respecto a la producción de la película, la directora, en compañía de su padre, Fernando Guerra Peixe, pasó un mes en la comunidad, participando en el proceso de investigación y seleccionando a los personajes. En cuanto al ambiente, al espacio de la favela, el documental nos devuelve un paseo por las calles, callejuelas y recovecos, contrastes de claro y oscuro, del día y la noche, a la misma velocidad de una mirada observadora, lo que nos permite aprehender una enorme riqueza de detalles, de imágenes y de sonidos. Sobre este tema, en el vídeo del making of del documental, Georgia Guerra Peixe comenta:

Fui detrás de las cosas que me emocionaban. Fue algo intuitivo. Y así, hice un trabajo de pre [producción] de ficción. Quiero seguir este camino, quiero llegar cerca de esa casa cuando esa mujer está haciéndose la manicura (...). Por ejemplo, dentro de mi estudio de lenguaje, quería trabajar con la steadicam. Así, un día, cogí el DVD de Chico Buarque, uno que es sobre la Mangueira. Un día, le eché un vistazo, que tiene un stead precioso, que entra por el morro y pasa por los guetos y va andando (...), solo que él hizo eso una vez o dos, y yo me dije: es eso lo que voy a hacer

Georgia Guerra Peixe

Además de conocer las historias de vida y de un paseo por la comunidad de la Mangueira, el documental también nos brinda detalles de la vida cotidiana. Detalles propiamente dichos: son planos muy cortos de manos trabajando, la mujer que pica tomates y ajos, el juguete en la mano del niño, la fruta a la venta, pero también del trabajo de preparación del carnaval, hombres atando instrumentos y mujeres cosiendo disfraces.

Georgia Guerra Peixe grabó primero las imágenes y después le entregó el material a una guionista, Ticha Godoy. A continuación, llegaron tres montadores que realizaron trabajos diferentes: selección de las entrevistas y momentos más importantes, ritmos y música. El remate de la película, unir imagen y sonido en calidad de cine, se realizó en Portugal y Alemania.

Rescatamos una última declaración de Georgia Guerra Peixe en un fragmento del vídeo del making of  donde habla de su experiencia en “O samba que mora mim”:

Si me preguntas si hoy haría alguna cosa de manera diferente, tal vez, sí, porque hoy soy otra persona. Pero, si me preguntas: ¿fuiste hasta el límite? Con total certeza. "O samba que mora em mim" es mi límite, fui hasta el límite al realizar un documental. Ahí están contenidos mi lenguaje, mi cara, mi forma de ser. Es eso.

Georgia Guerra Peixe

Por suerte, “O samba que mora em mim” está completamente disponible internet. Y si os apetece ampliar el tema, hay un artículo muy interesante sobre la película que se titula “A narrativa dos afetos no documentário O samba que mora em mim”, de Maria Angela Pavan y Maria do Socorro Veloso, publicado en 2013, en la revista Doc on-line ¡Vale la pena echarle un vistazo!

Imagen: Facebook O samba que mora em mim.

Compartir

Relacionado

Charlamos con uno de los fotógrafos seleccionados en el programa de Residencia Artística de Fotografía del CEB.
Hablamos con Nikelen Witter, escritora, historiadora y profesora de la Universidade Federal de Santa Maria y una de las más importantes representantes del género
Podcast del programa dedicado al grupo “Samba de moça só”, una formación integrada solo por mujeres de Aracaju (Sergipe, Brasil).
En el Día Internacional de la Mujer, entrevistamos a Monique Malcher, una joven escritora paraense ganadora del último Prêmio Jabuti, en la categoría de
Anterior
Siguiente