Ciencia ficción brasileña I: los precursores

Esta semana iniciamos una serie dedicada a uno de los géneros menos conocidos de la literatura brasileña: la ciencia ficción.

La ciencia ficción (o fição científica) ha sido siempre la hermana fea de la literatura brasileña. Nunca ha gozado de la popularidad de otros géneros aunque, hay que reconocer, que tiene un público cautivo de fieles seguidores. Esto no ha impedido que muchos autores brasileños consagrados se aventuraran a escribir obras que entran dentro de la ciencia ficción, incluso antes de que surgieran los primeros autores dedicados exclusivamente al género.
Los primeros textos de lo que podría considerarse proto ciencia ficción, se remontan al siglo XIX. Quizá el primero de ellos sea el cuento apocalíptico “O fim do mundo” de Joaquim Manuel de Macedo, publicado originalmente en 1856 en el Jornal do Commercio do Rio de Janeiro. Un poco posterior es la historia futurista “Páginas da historia do Brasil, escritas no ano 2000” de Joaquim Felício dos Santos, un político abiertamente republicano, en plena época imperial, que utilizó la fantasía para enmascarar una descarnada crítica a la monarquía y al emperador. Más tarde aparecía “O doutor Benignus” del portugués naturalizado brasileño Augusto Emílio Zaluar, inspirado en Julio Verne y Camille Flammarion, especialmente en la Isla del Dr. Moreau, personaje que llega a hacer un cameo en la obra.
El gran cuentista brasileño Machado de Assis también hizo sus pinitos en la especulación científica. 1882 veía la luz “O imortal”, publicado inicialmente por capítulos en la revista femenina carioca A Estação. El relato cuenta la historia de Ruy Garcia de Meirelles y Castro Azevedo de Leão, un ex fraile franciscano, nacido en el año 1600 que, al dejar los hábitos, se casa con la hija de un jefe indígena. Éste, en su lecho de muerte, le confiesa al exreligioso que conoce una pócima capaz de otorgar la inmortalidad, pero que no se ha atrevido a probar. No así el protagonista, que acosado por unas fiebres, se toma la inusitada medicina y desde entonces se dedica a errar por el mundo incapaz de morir.
Ya en el siglo XX, la revista infantil O tico-tico publica la novela “Viagens maravilhosas do Dr. Alpha ao mundo dos planetas”, escrita e ilustrada por Oswaldo Silva, posiblemente la primera narrativa de viajes espaciales de la ciencia ficción brasileña.
Como os decía, muchos autores brasileños firmaron ocasionalmente obras que pueden considerarse afines al género. Entre ellos está Lima Barreto, que escribió cuentos como “Congresso pamplanetario” y “A nova California”, en los que la fantasía es la excusa para enmascarar la crítica política. Erico Verissimo, que es autor de As aventuras de Tibicuera, Viagem à aurora do mundo, Gastão Cruls, que publica A amazonia misteriosa, Afonso Schmidt (Zanzalá), Guimarães Rosa o Gomes Netto.
A medio camino entre lo que se podrían considerar precursores y los albores de la primera ola que arranca a mediados del siglo pasado, estaría Jeronymo Monteiro periodista y autor de numerosas novelas policiacas y de ciencia ficción, a cuyo trabajo incansable la ciencia ficción brasileña le debe mucho de lo que es hoy día. Pero como decía Michael Ende, eso es otra historia y la contaremos en otra ocasión.

Nave Espacial – Samantha Machado y Liu
Canal “Ler antes de morrer”

Recomendamos ver también:

Editora Darkside
El canal de Youtube “Fantasticursos” del prof. Alexandre Meirelles
Y la Web dedicada a Jeronymo Monteiro.


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