La Universidad de Salamanca es una de las instituciones académicas más antiguas de Europa, pero también una universidad profundamente conectada con los debates contemporáneos sobre conocimiento, sociedad e innovación.
En esta nueva entrega de #BMQS, conversamos con Miguel Battaner, coordinador de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) de la USAL, para conocer cómo se construye, desde dentro de la universidad, una relación más abierta, participativa y crítica entre la ciencia y la ciudadanía.
A lo largo de la entrevista, abordamos el origen de la UCC+i, sus principales funciones, los proyectos de divulgación científica que impulsa, las actividades formativas abiertas al público, las líneas de trabajo previstas para el curso 2025–2026 y las vías de participación para estudiantes. El resultado es un retrato detallado de una unidad que ha transformado la manera en que la Universidad de Salamanca comunica y comparte el conocimiento que genera.
El origen de la UCC+i
La Unidad de Cultura Científica y de la innovación de la Universidad de Salamanca se crea oficialmente en 2017, pero su historia comienza algunos años antes. Tal y como explica Miguel Battaner, desde 2012 ya se venían desarrollando actividades de cultura científica desde el Servicio de Actividades Culturales de la USAL, en un momento en el que la divulgación científica aún tenía poca presencia estructurada en la universidad. Como recuerda en la entrevista, «en aquella época prácticamente no se hacía cultura científica en la Universidad de Salamanca, pese a contar con grandes investigadores e investigadoras».
Las primeras iniciativas —ligadas a una sala expositiva y a actividades puntuales— comenzaron a despertar un interés creciente por parte del público. En 2015, con la puesta en marcha del festival de Primavera Científica, el proyecto dio un salto cualitativo: nuevas actividades, públicos más amplios y una clara vocación de apertura a familias y ciudadanía en general. Ese crecimiento sostenido llevó a plantear la necesidad de una estructura específica, alineada con las políticas nacionales y europeas de fomento de la cultura científica.
Así, en 2017, la Universidad de Salamanca obtiene el reconocimiento oficial con la creación de la Unidad de Cultura Científica por parte de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). Este reconocimiento permite a la UCC+i acceder a convocatorias competitivas, consolidar un equipo de trabajo propio y ampliar de forma progresiva su impacto. Llegar “tarde” —como señala Battaner— no impidió que la USAL recuperara terreno rápidamente y se situara como un referente en divulgación científica.
Funciones y líneas de trabajo: divulgar, formar y dialogar
La divulgación científica es el eje central del trabajo de la UCC+i. En palabras de su coordinador, se trata de «divulgar el conocimiento que genera la Universidad de Salamanca a través de su personal investigador y acercarlo a la sociedad en múltiples formatos». Su misión principal es acercar a la sociedad el conocimiento que genera la Universidad de Salamanca a través de su personal investigador, utilizando múltiples formatos y lenguajes. Ferias de ciencia en la calle, semanas temáticas, visitas a laboratorios, encuentros con investigadores y actividades abiertas conforman un programa diverso y en constante crecimiento.
Pero la labor de la UCC+i no se limita a comunicar de forma unidireccional. A partir de esta primera función divulgadora, la Unidad ha ido avanzando hacia modelos más abiertos, en los que la sociedad no es solo receptora, sino también parte activa del diálogo científico. Uno de sus objetivos estratégicos es fomentar una relación bidireccional entre universidad y sociedad, incorporando a la ciudadanía en los procesos de reflexión, debate y, progresivamente, en los propios procesos científicos. En este contexto, la ciencia ciudadana adquiere un papel central: no solo como participación en proyectos concretos, sino como comprensión del método científico, del valor de la evidencia y de la importancia del pensamiento crítico en la toma de decisiones colectivas.
Otra línea fundamental es el fomento de las vocaciones científicas, especialmente entre niñas y jóvenes. La UCC+i desarrolla actividades dirigidas a estudiantes desde primaria hasta bachillerato, con un énfasis particular en reducir la brecha de género en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Como recuerda Battaner, la baja presencia femenina en ámbitos como la ingeniería informática no es solo un problema de cifras, sino de perspectivas: la ciencia necesita miradas diversas para responder a los retos contemporáneos.
Proyectos emblemáticos: la ciencia sale a la calle
Entre las muchas iniciativas impulsadas por la UCC+i, hay una que destaca por su dimensión y su impacto: la Noche Europea de los Investigadores, que comenzó a celebrarse en Salamanca a finales de 2019 y se ha consolidado desde entonces como uno de los grandes hitos anuales de la divulgación científica en la ciudad. «Es una fiesta de apertura de curso en la que los investigadores bajan a la calle y cuentan qué hacen y por qué es importante», resume Battaner. Esta actividad, promovida por la Unión Europea y celebrada simultáneamente en cientos de ciudades, en Salamanca, es organizada por la UCC+i.
Desde una primera edición modesta, con apenas unas mesas y una veintena de investigadores en el barrio del Oeste, la Noche ha crecido de forma exponencial. En su última edición, reunió a alrededor de 250 investigadores y cerca de 8 mil visitantes, ocupando varias calles del barrio y convirtiéndose en una auténtica fiesta de la ciencia. Experimentos, demostraciones, conciertos y espectáculos científicos configuran un evento que inaugura el curso académico desde una perspectiva festiva y participativa.
Junto a la Noche Europea de los Investigadores, la Semana de la Ciencia es otro de los pilares del calendario anual. Si en sus primeras ediciones era necesario llamar a las puertas del personal investigador para animarles a participar, hoy ocurre justo lo contrario: las solicitudes se multiplican y la programación crece año tras año, reflejando un cambio cultural profundo dentro de la propia universidad.
Divulgación para todas las edades: campamentos científicos y experiencias inmersivas
Uno de los proyectos más valorados por las familias y la comunidad educativa son los campamentos científicos organizados por la UCC+i. Como señala Miguel Battaner, «la idea es que los niños pasen por todos los espacios de la Universidad y conozcan de primera mano lo que se investiga y cómo se investiga». Pensados para acercar la universidad a los más pequeños, estos campamentos permiten que niños y niñas recorran, a lo largo de una semana, diferentes espacios de la USAL: laboratorios, bibliotecas, centros de investigación e incluso la radio universitaria.
Cada jornada combina actividades prácticas en entornos distintos, sin repetir experiencias, lo que convierte el campamento en una inmersión real en la vida universitaria. La iniciativa, que comenzó coincidiendo con el VIII Centenario de la USAL en 2018, ha tenido una acogida extraordinaria y se ha consolidado como una herramienta clave para despertar la curiosidad científica desde edades tempranas.
Para estudiantes de secundaria y bachillerato, la UCC+i prevé retomar los campus científicos, en los que pequeños grupos trabajan durante una semana en proyectos reales dentro de institutos de investigación. Además de aprender cómo se investiga, los participantes adquieren competencias en comunicación científica, presentando públicamente sus resultados al final de la experiencia.
Formación abierta: ciencia, comunicación y pensamiento crítico
La dimensión formativa de la UCC+i ha crecido de forma notable en los últimos años. Talleres para identificar desinformación y fake news, cursos sobre ciberseguridad, jornadas sobre democracia y autocracia o formación en comunicación científica forman parte de una oferta cada vez más diversa y transversal.
La Unidad también trabaja con públicos específicos, como estudiantes de doctorado —a través de iniciativas como Tres Minutos Tesis— o personal docente e investigador interesado en presentar proyectos de divulgación a convocatorias competitivas. El objetivo es dotar a la comunidad universitaria de herramientas para comunicar mejor la ciencia y reforzar su impacto social.
Mirando al futuro: Medialab, innovación ciudadana y nuevos retos
El curso 2025–2026 se presenta como un punto de inflexión para la UCC+i. Entre las principales novedades destaca el relanzamiento de Medialab, un espacio de experimentación y colaboración que apuesta por la innovación ciudadana, el trabajo con software libre y la creación colectiva. Proyectos como laboratorios de innovación ciudadana, iniciativas de música y código, y la organización de hackathones en colaboración con asociaciones vecinales reflejan una voluntad clara de conectar universidad y entorno social. A estas líneas se suman nuevas actividades —algunas aún por anunciar— que, en palabras de Miguel Battaner, marcarán un hito en la trayectoria de la Unidad y reforzarán su papel dentro de la Universidad de Salamanca.
La participación estudiantil y el trabajo en equipo
La UCC+i es también un espacio abierto a la participación de los estudiantes de la USAL, ya sea a través de colaboraciones, voluntariado o propuestas propias. «Estamos totalmente abiertos a que los estudiantes nos propongan actividades y proyectos», afirma Battaner, destacando el papel creciente de iniciativas como Medialab. La relación con asociaciones estudiantiles de divulgación científica, así como el creciente interés por Medialab, muestran que existe una demanda real de implicación por parte del alumnado.
Detrás de todas estas iniciativas hay un equipo multidisciplinar que combina gestión cultural, diseño, comunicación y divulgación del patrimonio científico. Un trabajo colectivo que, como subraya Battaner, resulta esencial para sostener una programación tan amplia y diversa.
Una universidad abierta a la ciencia y a la sociedad
La entrevista se cierra con una reflexión sobre el papel de los museos y las casas de la ciencia en el contexto actual. Más allá de los espacios expositivos tradicionales, la apuesta de la UCC+i pasa por incentiva la apertura de los laboratorios, las bibliotecas y los espacios universitarios, permitiendo que la ciudadanía conozca de primera mano cómo se produce el conocimiento.
Para conocer más sobre la UCC+i, visite su perfil en Instagram.
Este episodio de #DicaUSAL invita a mirar la Universidad de Salamanca como una institución viva, comprometida con la cultura científica y con el diálogo social, y a seguir explorando, a través de la escucha, las voces y proyectos que construyen puentes entre la universidad y la sociedad. Una universidad que entiende la divulgación no como un añadido, sino como una parte esencial de su misión académica y social.