El lunes, 22 de enero, a las 11:00, el CEB inaugura la exposición «Os Filhos da Terra do Sol», de la fotógrafa brasileña Raquel Araújo. La muestra forma parte del programa de Residencia Artística de Fotografía, y reúne una veintena de imágenes sobre el tambor de criolla, una tradicional danza de origen africano, practicada en el estado de Maranhão, en honor a San Benito. La muestra podrá visitarse en la sala de exposiciones del Palacio de Maldonado hasta el próximo 29 de febrero.
El tambor de criolla
Transmitido oralmente, de generación en generación, el tambor de criolla es una danza alegre y con mucho movimiento. Se practica en cualquier época del año, aunque con mayor frecuencia durante el carnaval o las fiestas juninas y también con cualquier excusa: el pago de una promesa a San Benito, el nacimiento de un hijo, la llegada (o partida) de un amigo, etc. En 2007, el tambor de criolla fue registrado como forma de expresión y patrimonio cultural de Brasil por el Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional (IPHAN), junto a manifestaciones como el marabaixo (Amapá), el carimbó (Pará), el maracatu (Pernambuco) o el arte kusiwa del pueblo indígena waiãpi (Amapá).
Sobre la exposición
Compuesta por 23 fotografías, la exposición nos presenta al Tambor de Crioula Filhos do Sol, que se reúne en el Passeio Público, la plaza más antigua de Fortaleza (Ceará, Brasil). La ciudad es conocida popularmente como “Tierra del Sol”, título que inspiró el nombre del grupo. Formado por jóvenes que mantienen contacto constante con el tradicional Tambor de la Casa del Maestro Amaral, en Maranhão, los Filhos do Sol se reúnen semanalmente en diferentes lugares públicos de la ciudad, donde ganan visibilidad y reconocimiento en el agitado espacio urbano. La fotografía en blanco y negro es una elección estética de la autora que nos permite establecer contacto con las tradiciones afrobrasileñas, remitiéndonos al pasado, al mismo tiempo en que el presente se impone en la escena.
Raquel Araújo

Raquel Araújo (Fortaleza, Brasil, 1989) encontró en la cámara fotográfica la oportunidad de unir su formación académica en Ciencias Sociales, con su pasión por el tambor y las manifestaciones culturales que giran en torno a este instrumento musical. A través de la cámara, la fotógrafa describe en imágenes la relación de la sociedad fortalecense con los tambores de la cultura popular brasileña. Actualmente, es la única fotógrafa especializada en esa temática en la ciudad de Fortaleza, capital del estado de Ceará.
Además de trabajar por su cuenta fotografiando manifestaciones culturales afrobrasileñas tradicionales como el tambor de crioula, el coco, la capoeira, el maculelê o el maracatu cearense, es fotógrafa de la Caravana Cultural, institución que promueve en Brasil y en Francia la formación continua de percusionistas y estudiosos de la cultura popular.