Ambientado en la Salvador de Bahía de los años 1960, el cuento construye una poderosa recreación de la antigua feria de Água de Meninos a través de la mirada de un adolescente que intenta encontrar su lugar en un mundo marcado por las tensiones sociales, la disciplina militar, la religión popular y los cambios políticos de la época. Con una prosa profundamente sensorial y una voz narrativa marcada por la oralidad bahiana, el texto combina memoria, historia e identidad en un relato de gran intensidad literaria.
A lo largo de sus páginas aparecen elementos fundamentales de la cultura popular brasileña —la feria, el fútbol, las creencias religiosas, la vida cotidiana de Salvador— al mismo tiempo que el protagonista enfrenta conflictos relacionados con la masculinidad, el deseo y la pertenencia. El resultado es un relato de formación atravesado por la memoria colectiva y por la inminencia de la pérdida.
El jurado destacó especialmente la calidad de la construcción lingüística del cuento, así como su capacidad para convertir un episodio histórico concreto —el incendio de Água de Meninos, ocurrido en 1964— en una experiencia profundamente humana y emocional.
Con este premio, Guido Guimarães Santos se revela como una de las voces emergentes más interesantes de la narrativa breve brasileña contemporánea.