BioBrasil estrena temporada con un programa dedicado al al sindicalista, activista político y ambientalista brasileño Chico Mendes.

Francisco Alves Mendes Filho, más conocido por Chico Mendes, nació en diciembre de 1944 en un seringal, una plantación destinada a la extracción del caucho, ubicada en Xapuri, en el remoto estado amazónico de Acre. Empezó a trabajar como cauchero siendo todavía un niño, acompañando a su padre en sus incursiones por la selva. De hecho, no aprendió a leer hasta los 19 años porque no había escuelas ni nadie que le enseñara en su entorno.

Chico creció en medio del régimen militar brasileño, que desde los años 70, había exacerbado los conflictos agrarios, al sustituir la economía del caucho, por la ganadería intensiva o la especulación de la tierra, invirtiendo y revalorizando las grandes propiedades, a costa de los pequeños agricultores. 

La explotación laboral a la que se sometía a los caucheros y la vida en la miseria despertaron en Chico el agudo deseo de mejorar las condiciones de trabajo en los seringales, en las que no faltaban los castigos físicos y el endeudamiento abusivo. 

Nuestro protagonista decidió entonces sindicarse, y en 1975 se convirtió en el secretario general del Sindicato dos Trabalhadores Rurais de Brasiléia. Desde el primer momento participó activamente en las luchas de los caucheros para frenar la deforestación. La táctica utilizada se conocida como el “empate”, o sea, manifestaciones pacíficas en las que los caucheros protegían a los árboles con sus propios cuerpos para evitar la tala. 

En 1977 intervino en la fundación del Sindicato dos Trabalhadores Rurais de Xapuri, y fue elegido concejal de esa misma ciudad por el Movimento Democrático Brasileiro, recibiendo ya las primeras amenazas de muerte por parte de los grandes propietarios de tierras de la zona.

Unos años después, cuando se divisava en el horizonte la promesa de redemocratización del país, Chico Mendes ayudó a fundar el Partido dos Trabalhadores, el PT, y participó en varios mítines junto al mismísimo Lula da Silva en distintas ciudades de Acre.

A principios de los años 80, Chico intensificó su actividad política: asumió la dirección del Sindicato dos Trabalhadores de Brasiléia (cargo que ocupó hasta su muerte), se presentó a las elecciones estatales sin demasiado éxito y, tras ser considerado oficialmente “subversivo”, en 1984 fue juzgado por el Tribunal Militar de Manaos y absuelto por falta de pruebas. 

Todos estos problemas no frenaron ni un momento a nuestro protagonista, que en 1985 encabezaba el 1º Encuentro Nacional de Seringueiros durante el que se creó el Consejo Nacional de los Seringueiros. Bajo su batuta, la lucha de los caucheros por preservar su modo de vida adquirió una gran repercusión nacional e internacional. De hecho, de ese mítico encuentro surgió la propuesta de crear una “Unión de los pueblos de la selva”, con la idea de unificar los intereses de indígenas, caucheros, castañeros, pequeños pescadores, cultivadores de coco y pobladores de la ribera, los llamados ribeirinhos, mediante la creación de reservas extractivistas. Estas reservas buscaban preservar las áreas indígenas y la selva, además de constituir un mecanismo idóneo para promover la reforma agraria que tanto ansiaban los caucheros. Aliado con las comunidades indias amazónicas, Chico Mendes presionó al gobierno hasta forzarle a crear reservas forestales destinadas a una explotación no predatoria de materias primas como el látex o la castaña de pará.

Los productos bio, la agricultura ecológica, la economía circular, el desarrollo sostenible… Todos estos conceptos que nos parecen tan actuales ya estaban en la base de las reivindicaciones de Chico Mendes.

Chico siguió probando fortuna en las urnas, dispuesto a acceder al cargo de diputado estatal por el PT, esta vez en compañía de la mítica Marina Silva (que luego fue Ministra de Medio Ambiente en el Gobierno de Lula) y de José Marques de Sousa, más conocido como Matias. Tampoco esta vez tuvo éxito, pero en 1987 nuestro protagonista recibió la visita de varios miembros de la ONU en Xapuri. Aprovechó la ocasión para denunciar que algunos proyectos financiados por bancos extranjeros estaban provocando la devastación de la selva y la expulsión de los caucheros. Dos meses después, llevó esa misma denuncia al Senado de los EEUU, y al Banco Interamericano de Desarrollo, consiguiendo que se suspendiera la financiación de dichos proyectos.

A lo largo del año 1988, Chico Mendes se dedicó en cuerpo y alma a la implantación de las primeras reservas extractivistas del Estado de Acre. Amenazado y perseguido por los miembros de la entonces recién creada Unión Democrática Ruralista, recorrió Brasil participando en seminarios, conferencias y congresos donde denunciaba las intimidaciones que sufrían los caucheros.

Tras la desapropiación del Seringal Cachoeira, las amenazas de muerte contra Chico Mendes se hicieron aún más violentas. El propio Chico denunció varias veces y públicamente a sus acosadores, dejando claro a las autoridades policiales y gubernamentales que necesitaba protección y que su vida corría peligro. La prensa restó importancia al tema, quitándole hierro al asunto, lo que volvió inevitable el temido desenlace.

El 22 de diciembre de 1988, justo una semana después de cumplir 44 años, Chico Mendes fue asesinado a tiros en la puerta trasera de su casa, cuando salía a darse un baño. El autor material del crimen fue Darci Alves, que cumplía órdenes de su padre, Darly Alves, un grileiro, un propietario fraudulento de tierras de la región. 

La herencia de Chico Mendes

La muerte de Chico Mendes puso de relieve la urgente necesidad de tomar medidas destinadas a la preservación de la Amazonia y a acabar con los conflictos por la tierra. Su labor inspiró a muchos otros y permitió, por ejemplo, la creación en 1990 de la Resex, la Reserva Extractivista Chico Mendes, que abarca las ciudades de Assis Brasil, Brasiléia, Capixaba, Epitaciolândia, Sena Madureira, Xapuri y Rio Branco, cerca de 970 mil kilómetros de selva y casi un millón de hectáreas. Estas reservas no impiden que la selva siga siendo talada para crear campos para el ganado, actividad que se considera más lucrativa y rentable que la extracción de látex, por ejemplo, pero sí permiten que una parte del bosque se mantenga a salvo, junto a los productores locales y a los pueblos indígenas.

Referencias

Chico Mendes en una conferencia en el Departamento de Geografia de la USP en Mayo de 1988 (Parte 1/5)
Chico Mendes en una conferencia en el Departamento de Geografia de la USP en Mayo de 1988 (Parte 2/5)
Chico Mendes en una conferencia en el Departamento de Geografia de la USP en Mayo de 1988 (Parte 3/5)
Chico Mendes en una conferencia en el Departamento de Geografia de la USP en Mayo de 1988 (Parte 4/5)
“Cuando los ángeles lloran” del disco homónimo de 1995 de Maná.

“How many people” del disco Flowers in the dirt (1989), de Paul McCartney.

Chico Mendes en el cine y la televisión

“Chico Mendes: eu quero viver” documental de 1987, producido por el cineasta Andrian Cowell. 

“Chico Mendes – o preço da floresta” (2010), documental exhibido en el canal Discovery Brasil y dirigido por Rodrigo Astiz.

“Chico Mendes – a voz da Amazônia” (1989), documental producido y dirigido por Miranda Smith.

“The burning season: the Chico Mendes story” (1994), película para la televisión de la HBO, dirigida por John Frankenheimer. Fue nominada a 4 premios Globo de Oro, de los que consiguió 3.

“Amazônia, de Galvez a Chico Mendes” (2007), mini serie de la Rede Globo, escrita por Gloria Perez.

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